INFORME DE LA SITUACIÓN DE SUDÁN

Amelia Esteve Sicall que ha seguido hace tiempo la evolución de Sudán y los conflictos
en Darfur y procedimientos en la Corte Penal Internacional ha preparado este informe
quevpublicamos con la noticia de la detención y destitución de Al Bashir.
Sudán vive una profunda crisis económica que se ha puesto de
manifiesto con la escasez de productos de primera necesidad. La imagen
de ciudadanos haciendo largas colas para conseguir pan o gasolina es
frecuente en el país, que en 2011 se quedó sin las tres cuartas partes de
sus reservas de petróleo tras la independencia de Sudán del Sur. La
mala gestión económica del país ha provocado una inflación del 70% y
que pase de exportar productos agrícolas a sufrir una fuerte dependencia
del exterior. Las protestas, que sacuden Sudán desde el pasado 19 de diciembre,
comenzaron por la carestía de los productos básicos, pero pronto se
convirtieron en marchas antigubernamentales en las que se exigía la
renuncia del mandatario, Oman Al Bashir en el poder desde hace tres
décadas por un golpe de Estado. Al frente de las protestas se ha situado la Asociación de Profesionales
Sudaneses, integrada por médicos, ingenieros, profesores o mecánicos a
quienes se han sumado los perseguidos grupos de la oposición reunidos
en las Fuerzas Nacionales de Consenso y en torno al histórico partido Al-
Oumma de Salek Al-Mahdi, quien ha condenado la represión
gubernamental.
Al Bashir, acusado de crímenes de guerra y contra la humanidad por la
Corte Penal Internacional por el conflicto de Darfur, y contra quien
existen dos órdenes de arresto, se defiende atribuyendo los problemas
económicos , a las sanciones impuestas por Estados Unidos y a su
inclusión en la lista negra de países que apoyan el terrorismo. Al Bashir ha responsabilizado de las protestas a “agentes” extranjeros y
ha retado a sus rivales a tratar de llegar al poder a través de las urnas.
Asimismo, ha advertido de que no permitirá ninguna “Primavera Árabe”, en alusión a la ola de protestas que sacudió Oriente Próximo y el norte
de África en 2011.
Sudán recibió a finales del mes de enero, el apoyo del emir de Catar, Tamim bin Hamad al Zani, quien expresó el respaldo a “la unidad y
estabilidad” de la nación africana durante una reunión con Al Bashir en
Doha.

También La agencia oficial saudí SPA indicó que el rey Salman bin
Abdelaziz de Arabia Saudí ha enviado una delegación ministerial a Sudán
para apoyar al Gobierno de Al Bashir frente a “los retos económicos
actuales”; y en ese sentido, indicó que el Gobierno saudí está dispuesto
a abrir una línea de créditos destinados a proyectos de desarrollo en
Sudán.
Como consecuencia del conflicto, el 23 de febrero ha proclamado la
disolución del Gobierno central y declarado “el estado de emergencia”
durante un año, ante las protestas de los movimientos
antigubernamentales, iniciadas en diciembre pasado para pedir la
renuncia del poder del jefe del estado, que ostenta el puesto desde
1989.
El líder sudanés ha asegurado reiteradamente que no dejará la
presidencia y que los cambios solo pueden llegar a través de las
elecciones.
Desde el comienzo de las manifestaciones, cientos de personas han sido
arrestadas, entre ellas líderes opositores, y al menos 31 han perdido la
vida, según recuentos oficiales, mientras que los activistas y las
organizaciones de derechos humanos cifran en unos 50 los muertos en la
represión violenta de las protestas.
Los juicios sumarios están amparados en la ley de emergencia,
decretada el pasado 22 de febrero por Al Bashir para tratar de cohibir las
protestas, que se han repetido casi a diario desde el pasado 19 de
diciembre.
“El Gobierno mintió cuando aseguró que el estado de emergencia no
sería usado contra las protestas o para violar las libertades”, dijo Alamin.
El responsable de Al Umma, principal partido de la oposición, advirtió de
que “los tribunales de emergencia destruirán” la oferta de diálogo que Al
Bashir ha formulado a la oposición.
Las protestas se desataron en Sudán el pasado 19 de diciembre y se han
producido con frecuencia casi diaria desde entonces, aunque el mes de
marzo se había reducido su intensidad, en especial desde la entrada en
vigor del estado de emergencia decretado el 22 de febrero por Al Bashir. A pesar de ello el pasado sábado se celebró la mayor manifestación
hasta la fecha, coincidiendo con el aniversario de la revolución del 6 de
abril de 1985, que dio paso a un periodo democrático de cuatro años.
La Asociación de Profesionales asegura que miembros del Ejército
“protegieron” a los ciudadanos de los ataques de las fuerzas de
seguridad, que dispararon al aire y que se produjeron “enfrentamientos”
entre ambos bandos.

Según informa la agencia oficial Suna mediante un comunicado, el
general Kamal Abdelmarouf, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas
Armadas, aseguraba que estas “continúan cumpliendo su responsabilidad
de proteger a los ciudadanos”. Los organizadores de las protestas han creado un consejo ciudadano
para negociar con las fuerzas de seguridad, el Ejército y la comunidad
internacional con el objetivo de transferir el poder “a un gobierno de
transición, fiel a las voces de la revolución”, según dijo Omar el Digeir,
líder del opositor Partido del Congreso Sudanés. “Reiteramos la demanda
del pueblo de dimisión inmediata del jefe del régimen y de su gobierno”, añadió, según informa AFP. En los últimos días, el Ejército sudanés se ha enfrentado a tiros a las
fuerzas de seguridad leales a Al Bashir para proteger a los manifestantes
que permanecen frente al cuartel general desde el sábado. El Comité Central de Médicos de Sudán, un sindicato opositor, ha elevado
este miércoles 10 abril, a 22 el número de muertos por la represión de
las protestas contra el presidente, desde el pasado sábado, 6 de abril,
cuando se inició una sentada multitudinaria.
Entre los 22 fallecidos figuran cinco militares, que se enfrentaron a las
fuerzas de seguridad del Estado cuando trataban de dispersar las
manifestaciones.
Otras 153 personas resultaron heridas, muchas de las cuales están en
estado crítico, por lo que el número de víctimas mortales podría
aumentar, según han advertido desde el sindicato médico. Desde el comienzo de las protestas hace más de tres meses, más de
medio centenar de personas ha fallecido en la represión violenta y al
menos un millar han sido detenidos, según los activistas y opositores.
Mientras tanto, desde Nueva York, el secretario general de Naciones
Unidas Antonio Guterres ha hecho un llamamiento a evitar todo tipo de
violencia en Sudán y ha instado al presidente de dicho país a “crear un
ambiente favorable para una solución a la situación actual y para
promover un diálogo inclusivo”. Por su parte, las embajadas de Estados
Unidos, Reino Unido y Noruega en este país africano, pidieron este
martes (9 de abril) al Gobierno sudanés que diera una respuesta “seria
y creíble” a los manifestantes y que pusiera en marcha “un plan de
transición política creíble”.

ULTIMA HORA

Jueves 11 de Abril 2019, Al Bashir ha dejado de ser Presidente de
Sudán, manteniéndolo retenido en el palacio Presidencial, según ha
anunciado el vicepresidente, el general Awad Ibn Awf, quien también ha
informado que las fuerzas armadas toman el poder durante dos años con
la puesta en marcha de un Consejo Nacional de Transición.

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