FISCAL ES PALABRA OXITONA

El Juzgado de lo Penal que vió el juicio del caso MERCASEVILLA, dictó sentencia absolutoria de todos los imputados, entre ellos don Antonio Rodrigo Torrijos, ex primer teniente de alcalde del Ayuntamiento sevillano. Ayer, día cinco de julio venció el plazo para recurrir ante un tribunal superior. Ni las partes ni la Fiscalía han recurrido, por lo que la sentencia es firme. Pero la Fiscalía publicó una nota pretendiendo que podría haber recurrido por indicios. A esta nota contesta el abogado Alberto Revuelta a través del artículo que reproducimos.

 

Cualquier bachiller, de los planes de 1938 o del 1953, sabe que fiscal es palabra

oxitona. Para los no bachilleres y los bachilleres que no sean de los planes de

1938 o 1953, aclaro que una palabra oxitona es aquella que tiene la fuerza de voz

en la última sílaba. Fiscal es una palabra aguda o oxitona, esto es que su sílaba

tónica es la última y no lleva tilde.

La Fiscal de Sevilla ha decidido no recurrir la sentencia del juzgado de lo penal,

cuya magistrada, ha declarado inocentes a todos y a cada uno de los acusados en

el caso Mercasevilla y ha resuelto que no existían indicios ni pruebas de lo que los

fiscales del procedimiento han sostenido a lo largo de diez largos años.

Como fiscal es oxitona ha dejado su última sílaba,por encima de la sentencia que

ya es firme al no ser recurrida. Vamos que ha intentado echarle un manto al fallo

de la sentencia absolutoria.

Los jueces hablan por sus resoluciones. Los fiscales por sus escritos de acusación

y sus informes en las salas de justicia. Los fiscales de Sevilla no. Los fiscales de

Sevilla son muy suyos.

Corrección procesal es que si la Fiscal de Sevilla considera que el recurso contra

la sentencia absolutoria ante un tribunal superior no tiene espacio técnico para

prosperar y decide no recurrir, guarde silencio y deje el fallo como última palabra

en el proceso, cerrado pues por adquirir firmeza.

Pero los fiscales de Sevilla Publican en prensa y otros medios una filípica contra la

sentencia y la tesis de la juzgadora en la que sostienen que sus indicios de nueve

años tenían consistencia y deberían haber sido asumidos por Su Señoría.

Ocurre que el sistema judicial español tiene tal fallo que solo deja a los jueces la

última palabra y el resto de los operadores jurídicos han de recurrir ante otros

jueces. La sentencia absolutoria del caso Mercasevlla, firme desde hoy, les dice a

los fiscales que han hecho rematadamente mal su trabajo. Que se han mecido en

indicios. Que no han buscado pruebas. Que no han aportado hechos ciertos o

comprobables en el plenario. Que han perdido el tiempo y el tiempo ahora los ha

perdido a ellos (Shakespeare dixit).

Estos funcionarios del Estado han consumido costosos medios públicos para parir

un ratón. Han arrollado la presunción de inocencia de una decena al menos de

ciudadanos sin poder demostrar ni un ápice de veracidad en sus farragosas

disquisiciones de alambicadas elucubraciones sin base real. La realidad son las

pruebas. Las pruebas han de buscarse y llevarlas al tribunal y convencer al

juzgador de que son algo más que sombras chinescas de soñadores jurídicos.

Han aceptado junto con la jueza instructora, que se impongan cantidades de

euros como responsabilidades económicas a los imputados, gravando sus

bienes, destrozando sus haciendas, perjudicando su honor . Y ahora qué?. Ahora

nada. Son gajes del oficio. La Justicia es ciega. Sus lazarillos pueden beberse la

bota haciendo un agujero en el culo del vaso.

¿En nueve años no han tenido tiempo ellos y la magistrada instructora de leerse

los folios, comprobar los datos, contrastar las pruebas?. Precisamente eso es lo

que ha hecho la juzgadora que ha sentenciado el caso. Ha examinado prueba por

prueba, testimonio por testimonio, documento por documento. 393 folios de

sentencia. No hay pruebas. Procede la absolución. ¿ Que clase de instrucción es

esta?. ¿Que clase de fiscales son estos?. ¿En manos de quién están los

ciudadanos presuntos inocentes cuando los denuncia un juez excedente metido a

político ante otra jueza con la que ha trabajado en el mismo territorio de la

Audiencia y con unos fiscales que aportan folios y piden imputaciones, pero no

consiguen una sola prueba que un tribunal imparcial pueda admitir como pieza de

convicción?.

Alberto Revuelta Lucerga

Abogado

Primer director general de Justicia de la Junta de Andalucía.

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