La música que nació de la basura llega al Teatro Real

Amparo es la mayor de los 27 niños que forman parte de la orquesta que utiliza instrumentos construidos con elementos reciclados

‘La música del reciclaje’ tocará este jueves en el Teatro Real, junto con la orquesta de Cateura y artistas como Rosario, tanto temas clásicos como versiones más rumberas

Amparo toca una guitarra construida por una caja de tabaco a modo de tapa, el sumidero del fregadero como caja de resonancia y monedas para subir y bajar el volumen. “Tengo 18 años, soy de Madrid y estuve seis años en un centro de acogida en Pozuelo. Un día se acercaron unos músicos al centro y nos dijeron que nos iban a enseñar el mundo de la música con instrumentos reciclados. Hace ya casi cuatro años que toco con la orquesta”, cuenta a PAPEL.

Amparo es una de los jóvenes que participan en el proyecto social La música del reciclaje, una orquesta que, desde 2014 y de la mano de Ecoembes, tiene como objetivo dar una segunda oportunidad a niños en riesgo de exclusión social en España a través de la música, la educación y el reciclaje. Sigue el ejemplo de la iniciativa de la Orquesta de Instrumentos Reciclados de Cateura (Paraguay), una formación musical en la que participan niños procedentes de un barrio marginal de Asunción, construido encima de un vertedero, que formaron una orquesta con instrumentos creados a partir de materiales de deshecho.

Así, se trasladó la iniciativa a España con el objetivo de permitir a niños y jóvenes formar parte de un proyecto que fomente su integración social y el desarrollo de sus capacidades intelectuales, culturales y formativas dentro del cuidado del medio ambiente a través del reciclaje, así como del arte musical.

Amparo es la más mayor de los 27 niños que componen esta formación musical y cuenta que este proyecto le ha ayudado a superar muchos miedos, a demostrar sus valores y a trabajar en equipo: “Esto ayuda a los niños a que se sientan libres, a ser ellos mismos y que sientan que valen lo mismo que cualquier otra persona. Es como nuestros instrumentos, que de la basura pueden hacer música preciosa”.

Al cumplir 18 años, Amparo tuvo que dejar el centro de acogida Materno infantil Villa Paz y gracias a La música del reciclaje y a quienes forman parte de ella ha encontrado un apoyo y una motivación para seguir adelante. Cuenta que ahora trabaja y estudia a la vez un grado medio de atención sociosanitaria y demuestra que gracias a esta iniciativa todos han conseguido una disciplina. “Hemos aprendido a ser constantes, exigentes y a lograr un desarrollo personal. Hemos avanzado muchísimo”, afirma la joven.

Las diferentes orquestas del proyecto, divididas por edades y por niveles, están formadas por instrumentos totalmente reciclados, como un xilófono hecho con botellas de cristal, un arpa con cajas de madeja o un bajo fabricado con un monopatín. “Cuando vi por primera vez mi guitarra me sorprendí mucho, no sabía si iba a poder tocar eso, porque no tenía ni idea de cómo tocar, y luego me di cuenta de que realmente se puede. Elegí este instrumento por mi padre, porque él lo toca, y cuando me dieron la oportunidad dije, a por ello que voy, y ahora toco yo con él”, señala con una sonrisa.

Esta iniciativa ha llevado a Amparo y a más niños a tocar con la orquesta de Cateura por España y otros lugares del mundo, como California (EEUU), y a vivir muchas experiencias diferentes, como el primer viaje en avión o la primera vez en un hotel: “Nunca piensas que vas a tocar un instrumento así, que te van a enseñar personas que realmente saben tocar, y encima que te ofrezcan irte a sitios que a lo mejor piensas que nunca vas a ir. Es una gran oportunidad y tenemos que valorarlo, tirar hacia delante y no desaprovecharlo”.

Este jueves 28 La música del reciclaje toca en el Teatro Real junto con la orquesta de Cateura y grandes cantantes como Rosario temas como Can-can, junto a los niños de Paraguay, Billie Jean de Michael Jackson, la banda sonora de Los piratas del caribe y una rumba latina, “que es una mezcla con unos arreglos muy bonitos y muy divertido”, señala la joven.

Ante el “gran día”, dice Amparo, están todos “atacados” pero insiste en que han ensayado mucho: “Hemos trabajado mucho la verdad, estamos muy nerviosos”.

La música del reciclaje es una orquesta de oportunidades donde se quitan los privilegios y las fronteras. “A mí me emociona bastante porque somos todos un grupo, aunque cada uno tenga su propia orquesta, su propio aprendizaje y su situación personal, yo me siento integrada, me consideran una más, ni menos ni más. Lo más importante de este proyecto yo creo que es la igualdad entre nosotros, es la palabra clave”, destaca la joven. “La música da vida y alegría, a mí me anima y el cariño entre todos influye mucho en este proyecto”.

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