Barça, oración, despedida y cierre

Publicado en la República de las Ideas

JULIÁN GARCÍA CANDAU | 27/06/2020

Vigo puede haber sido el final de la etapa gloriosa del Barcelona y el comienzo de la de reconstrucción. El empate con el Celta, y las grandes fisuras que ya no hay manera de disimular, obligan a los dirigentes del club a plantearse otro futuro. El porvenir debe estar basado en la ruptura del tiempo en que ha habido más errores deportivos y despilfarros económicos que aciertos.

En Balaídos fueron titulares Riqui Puig y Ansu Fati. Son dos de los jóvenes en que confiar, pero ellos no pueden hacer el nuevo Barça. Han de madurar y con ello, dado que La Masía ya no da los jugadores de antaño, habrá que potenciar la plantilla con hombres de garantía. Los Couinho, Dembelé, Griezmann y Arthur no han sido los mayores aciertos deportivos. La defensa es un autentico coladero. En el centro Piqué, ni Umtiti en este caso, fueron capaces de cortar los pases filtrados de los vigueses que pudieron haber rematado la función con victoria en lugar de empate. Otra vez Ter Stegen revolvió un par de jugadas de gol.

En el Barcelona se avecinan elecciones y los actuales dirigentes son carne de cañón. Sus medidas económicas son ya cuestiones de ingeniería financiera. El año pasado, para cuadrar presupuestos, hubo intercambio de porteros. Neto, del Valencia, pasó al Camp Nou y Cillesen a Mestalla. En la operación se manejaron cifras irreales pero suficientes para que encajaran contabilidades. El actual cuerpo dirigente ha pactado el intercambio de Arthur por Pjanic de la Juventus, Las cifras que aparecen son otra maniobra con la que simular y lograr que la contabilidad sea amiga.

El Barça que necesita cambiar un buen número de jugadores y reforzar todas sus líneas se ha de plantear el vaticinado regreso de Xavi, esta vez como entrenador, sin pensar en Setién a quien los resultados no le apoyan. Probablemente, Xavi dirá que sí a cambio de la renovación del equipo y la salida de varios pesos muertos.

Le ventaja de haberse despedido de la Liga, salvo catástrofe madridista que no es previsible, es dedicarse a planificar la próxima campaña. Hoy tiene un mañana estomagante escrito. Los problemas clasificatorios no le pueden afectar. Tiene asegurada plaza para la próxima Liga de Campeones.

Posdata. Javier Tebas, hombre de extremos, no conoce el clima español. Villarreal y Valencia juegan a los cinco de la tarde.

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