CADIZ (IV)

De las agencias de noticias a la hora que escribo: Los sindicatos y la Federación de Empresarios del Metal de Cádiz (FEMCA) han llegado a un preacuerdo que pondrá fin a la huelga indefinida que los trabajadores del sector de la provincia mantienen desde hace nueve días. En la cuarta reunión que han mantenido en Sevilla desde el inicio de la huelga indefinida, la patronal y los representantes sindicales de UGT y CCOO han conseguido, tras más de diez horas de debate, un preacuerdo que ahora deberá ser ratificado por los delegados sindicales de las empresas, tras lo que se procederá a la firma, han informado fuentes sindicales. Me alegra esa noticia. Téngase presente que un un 24 de noviembre de 1700 fue proclamado Rey de España Felipe V, primer Borbon en ocupar el trono en el que se asienta otro Borbon, Felipe VI 331 años después. Continuo con la reflexión necesaria para comprender lo que ocurre y su origen y senderos para llegar aquí. La construcción naval, la industria naval, se organiza como una industria de síntesis, porque los astilleros hacen solo lo que no pueden adquirir fuera de ellos. Por eso existen las empresas auxiliares. Es un sector íntimamente relacionado con los eventos y sucesos políticos, económicos, tecnológicos que afectan a sus pedidos a las necesidades nuevas que los aumentan o reducen en su propio entorno o en países muy alejados de este. La oferta andaluza de construcción naval está basada en factorías del sector público: la factoría de Puerto Real tiene un superficie de un millón de metros cúbicos; la de Cadiz ocupa quinientos mil; la conocida como la Bazán, en San Fernando trescientos mil. Diversas industrias auxiliares se han ido a otras zonas de España en busca de mercados más atrayentes para sus producciones de fundición, grúas, maquinaria de cubierta, calderas, motores. Dejo constancia, por haberse convertido en la piedra de sillería en las raíces históricas de la situación industrial y de intermitentes conflictos laborales, del Plan de Reconversión entre 1984 y 1986 durante el primer gobierno del presidente Gonzalez Marquez, gestor socialdemócrata del mas rancio capitalismo centroeuropeo. El cual había iniciado hacia diez años su reconversión de modo que en 1984 la Comunidad Económica Europea había reducido sus plantillas en un 51% y su capacidadad de producción en un 48%. Lo que resalta en la realización de la primera fase de la reconversión industrial del PSOE fue la reducción de las plantillas como ya hemos reseñado en anteriores columnas de esta semana, lo que produjo tensiones laborales y luchas obreras de notable dureza en algunas ocasiones. Entre otras razones porque la recolocacion de los trabajadores excedentes no se realizó en forma que previa el propio plan a través del Fondo de Promoción de Empleo. Entre 1985 y 1987 la capacidad total de construcción naval se redujo de un millón de TRBC a 455.000. El objetivo de la reconversión se logró tanto en la reducción de capacidad productiva  como en de plantillas de trabajadores.  Hoy se arrastran consecuencias sociales de aquellos desafueros y negligencias políticas y gerenciales. Seguimos, por otra parte, con altísimas tasas de desempleo. Todas estas circunstancias están presentes en lo que ocurre estos días en las factorías y calles de Cadiz, Puerto Real y San Fernando.

Esta entrada fue publicada en Actualidad. Guarda el enlace permanente.