CARIÑO NO MIENTAS

Oración pronunciada por doña Susana Díaz el lunes, festividad de san Isidro labrador, patrono de Madrid. Doña Susana Díaz es responsable política y administrativa de la Junta de Andalucía. Doña Susana Díaz es la máxima representante del Estado español en Andalucía. La acción socialdemócrata de consistencia de la organización del Estado de bienestar en Andalucía es responsabilidad política y de gestión de esta oradora que pide en la capital del Reino de España : «Cariño no mientas».

Abogado pro bono de un pequeño comité de voluntarios no remunerados, que logra vivir ya veinticuatro años sin subvención pública ni privada alguna, resumo algunas de las atenciones en estos últimos días en  el Polígono Sur,  en Los Pajaritos y La Candelaria de Sevilla que permiten ver la realidad de los hechos.

AGR, 52 años, habita una vivienda pública propiedad de la Junta, con una hija de 30 años, 75% de minusválida y 308 euros mensuales de prestación. Y tiene recogidos un hijo varón, 25 años, en paro desde hace cinco, y otra hija de 31, madre soltera con una nena suya de 4 años. AGR percibe una ayuda familiar de 32 euros al mes. Viven todos de los 340 € de la hija minusválida y de la ayuda familiar de A. A razón de 14, 7 la media. Nos piden asistencia jurídica para RAÍ y cómo conseguir vivienda para la hija madre un una menor. Caritas les facilita alimentos para subsistir. Los servicio sociales autonómicos y locales garantizan una digna subsistencia a las personas en necesidad dicen los responsables de la Junta. Cariño no mientas!.

SGC, esquizo desde niña y agravándose desde hace nueve años, 70% de minusvália, sin prestación. Vive con otro enfermo mental en un coche zarrapastroso. La parroquia les facilita vales de comida y medicinas.  La sanidad andaluza considera que no son necesarios centros para enfermos mentales. Son mejor atendidos haciendo vida normal en la calle. En una visita reciente , el día 8 del pasado abril, a FAISEM, la señora Díaz ha destacado que Andalucía es una CCAA libre de manicomios públicos desde la década de los años ochenta y apuesta por otro tipo de tratamientos que son mucho más favorables para este tipo e enfermos. Cariño no mientas!.

MJPN, del colectivo LGTB. Ha vivido varías docenas de años con la misma pareja de su mismo sexo, pero no contrajeron matrimonio porque les sonaba mal y siempre habían vivido así. Compraron un piso  baratísimo e hicieron testamento uno a favor de otro. Al morir su compañero la Hacienda de la Junta le reclama el pago del impuesto de sucesiones cuyo importe es el total de su pensión – por debajo del salario mínimo interprofesional – anual multiplicado por tres. Ya está en vía de apremio el embargo del piso en el que vivido medio siglo. El impuesto de sucesiones se mantiene en Andalucía para redistribuir la riqueza. En 2013 de los datos hechos públicos, con ese impuesto se cubre el presupuesto del Instituto Andaluz de la Juventud, el del Instituto Andaluz de la Mujer, el del Consejo Audiovisual, el del Consejo Consultivo y el de la Agencia de Evaluación Educativa, por ejemplo. O sea burocracia y funcionarios. Cariño no mientas!.

JSL, madre de 10 hijos, gitana, varios años presa porque había que dar de comer a tanta gente. Cuando fue presa, firmó un cedí para una de sus hijas, que ya ha podido establecerse en otra ciudad. Ahora quiere recuperar la titularidad de la vivienda pública y sin concluir de pagar pues nunca ha tenido un duro antes, ni un euro ahora. Cuando ha ido a preguntar en la Junta todo han sido pegas, papeles y tiempo. J es consciente de que se va a morir ya mismo y quiere arreglar los papeles para que otra de su hijas, con niños y sola, no se quede sin techo. De momento estamos en un caos de rigidez burocrática imposible de solucionar. El piso es de la junta. J lleva en el hace cuarenta y tantos años, menos unos pocos que fue presa para cumplir con lo que le pedía el juez que no la dejaba en paz y en ese tiempo sus hijos siguieron allí. En «las 3000» se arregla con un vendí . Ahora estamos en un túnel. No es una autonomía para viejos. Cariño no mientas!.

H el B, marroquí, madre de tres menores, nacidos dos de ellos en Andalucía pero como ella nunca ha tenido residencia legal no tienen nacionalidad española ni papeles. El marido ha vuelto a Marruecos para casarse con una muchacha joven que le ha buscado su familia y ella se ha quedado , divorciada de hecho y por la brava, a cargo de niños y casa. Trabaja en casas, limpia escaleras, cuida enfermos viejos en los hospitales públicos cuando las familias no pueden o no quieren quedarse por las noches. Los circuitos de alquileres de piso públicos le permiten mantener el suyo compartido con una nigeriana que se gana la vida en un semáforo y tiene dos niñas. El dueño es un español que no les hace contrato ni les da recibo ni les deja empadronase pues. Pero ellas no han podido, ni pueden recibir ayuda para pagar ese alquiler. Los servicios sociales no la pueden incluir en listados de nada pues administrativamente no existen. El Instituto Andaluz de la Mujer, donde han ido la nigeriana y ella varias veces, les ha dicho que ellas no están para eso, que vayan a Caritas. La Junta abona cada mes 56.119,75 € para pagar los alquileres de 56 de sus altos cargos según datos del Portal de Transparencia. Cariño no mientas!.

Santa Clara (1193-1252) en carta a Santa Inés de Praga le dice que sepa «que un hombre vestido no puede luchar contra otro desnudo, porque es más pronto derribado al que tiene de donde ser asido».

Alberto Revuelta

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