Con motivo del aniversario del 11M. Pequeña relexión, filosofía del derecho

Nadie duda de que si el 11 M hubiese sido 11M en 2019, los terroristas permanecerían entre rejas toda la vida con plena seguridad. La prisión permanente revisable, esa nueva pena con lavado de cara dirigida sin sentido a una multitud de delitos. Un subir de pena a cambio de nada. Está demostrado que las medidas penales de por sí no producen efectos, lo que protege a la sociedad son los sistema de prevención, Utilizada, además, como arma política para satisfacer la indignación del pueblo, sin rigor jurídico y en contra de los derechos humanos que España tiene ratificado en Convenios Internacionales.

Entre estos delitos se encuentra el asesinato a menores de edad, y mi pregunta ¿Por qué ni siquiera nos cuestionamos la prisión permanente revisable para los representantes políticos que venden bombas, por ejemplo, a Arabia Saudí? Es un hecho que esas bombas acabarán asesinando a menores, cuanto menos en segundo grado,es decir, que aunque no sean objetivo principal, se asumen estas muertes como aseguradas, y que en nuestro código penal están castigadas con las misma pena que si hubiera sido dolo directo. En la guerra del Yemen más de 6500 han muerto directamente por ataques armados, y vuelvo a insistir en la altísima probabilidad del origen occidental de las bombas. ¿Y cuando cerramos las fronteras sabiendo que centenares de niños están hundiéndose en el abismo? Efectos colaterales.

¿No son menos efectos colaterales para los fundamentalistas islámicos y en su guerra santa, los atentados? Es más, nosotros los infieles y en su concepción no somos dignos. La vida terrenal no es si no un camino de sufrimiento, efímero, de tránsito para poder llegar al terreno espiritual. Es más, sacrifican su propia existencia por la causa. Esto es algo que ni los ateos, ni los agnósticos, ni los católicos de domingo, somos capaces de comprender porque trasciende el ser, pertenece al plano de lo metafísico. Y yo me pregunto, ¿no es moralmente más reprochable el asesinato de niños cuya motivación es el empoderamiento económico, o el empoderamiento político a nivel internacional? Y me atrevo a seguir, ¿no somos cómplices, no en el sentido formal del derecho, si no de calle, los ciudadanos que votamos a partidos asumiendo que van a llevar a cabo estas políticas de destrucción? Gracias a las banderas, gracias a las fronteras, gracias a la globalización y al capitalismo en su expresión máxima. Acabarán estudiándonos como la sociedad que no fue capaz de quitarse la venda de los ojos, ni de ver los sucesos con perspectiva, ciudadanos pasivos.

“Paratitulizando” a Nietszche, “Más allá del bien y del mal” el ser humano es, lucha por seguir siendo. Ni bueno, ni malo. La bondad se basa en unos valores compartidos, valores que se limitan a un espacio y un tiempo determinado. Los interiorizamos y nos decimos a nosotros mismos que son producto de nuestra propia reflexión. Hoy a 12 de Marzo, en España, cualquier niño fuera de las fronteras vale menos que Yulen. Como decía Kichi, alcalde de Cádiz y miembro de Podemos, “sobre los hombros de los trabajadores Gaditanos no pueden caer los efectos colaterales de la guerra de medio oriente”, porque es más importante el pan de los andaluces que la vida de los que están en Siria. Empatía circunscrita a los colores rojo y gualda- El refranero español ya lo sabía OJOS QUE NO VEN CORAZÓN QUE NO SIENTE

Maria Monica Moreno Asensi
Jurista crc

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