CUATRO SEÑORAS Y UN MINISTRO MONOCOLI

A primeros de noviembre el pleno del TC acordó denunciar por
desobediencia a doña Carme Forcadell, famosa catalana, miembro de
Esquerra Republicana por haber seguido adelante en determinadas
actividades políticas consideradas inconstitucionales por los magistrados
del pleno. Como consecuencia, entre otros avatares protagonizados por
doña Carme, ésta hubose de tenerlas tiesas con un miembro de la Sala
Segunda del TS que, dicho sea respetuosamente a ambos, le puso las peras
a cuarto a la dama imputada, cuyas consecuencias políticas, económicas y
personales aún están por ver.
Obedecer, pues, hay al TC.
A los cuarenta días de aquella decisión plenaria, el mismo órgano, o sea el
pleno del TC, una sola voce, declaraba la inconstitucionalidad de la norma
de la Junta de Andalucía por la que sus funcionarios ocuparían sus puestos
35 horas a la semana y no 37 horas y media como ordenaba la normativa
estatal. La tal jornada de 35 horas era compromiso público, personal y
político de doña Susana Díaz. Hoy, tras anunciarlo a bombo y platillo y
firmarlo con los sindicatos – de izquierdas claro – el consejo de gobierno
autonómico, no independentista, ha aprobado la jornada de 37 horas y
media, con una coda de codeína y yerba. Aquí no hay desobediencia. Los
funcionarios estarán en sus puestos 35 horas y en su casa la media hora de
siesta de lunes a viernes, pagada con los impuestos de unos estupidos
ciudadanos, entre los cuales tengo el honor de contarme, hasta que Dios
disponga. ¿Y el pleno del TC?. Mutatis mutandis. Nosotros no somos
catalanes indepes que obvian cumplir la Constitución. La señora Díaz
garantiza la siesta de los doscientos cincuenta mil funcionarios que ocupan
sus puestos 35 horas semanales bajo el retrato impoluto de la misma doña
Susana Díaz, ¡viva España y Jerez! , y marcha de infantes al salir la
Esperanza de Triana para la madrugá. Tatachin…..
Sorteemos pues la obediencia al TC.
Entre medias otra señora, magistrada de esta Audiencia, doña Mercedes
Alaya, fuese a pronunciar un parlamento en Valencia. Allí puso a pan pedir al
presidente del TSJ de Andalucia, superior jerárquico de la conferenciante, de
quien dudó de su imparcialidad al ser designado políticamente. Y dudó
igualmente, con idéntico desparpajo, de los restantes magistrados del
mismo tribunal. Porque doña Mercedes tiene el pálpito de que la sentencia
de los ERES que ella tan sabiamente e imparcialmente instruyó antes de
ascender por propia voluntad a esta Audiencia, puede no darle la razón
como acaba de ocurrir en el caso Mercasevilla, donde otra jueza por debajo

de la Audiencia en una sentencia de 383 folios ha puesto a los pìes de los
caballos la instrucción de la señora Alaya al no haber encontrado, tras ocho
años de instrucción, ni un solo indicio de culpabilidad de los acusados que,
lógicamente, han sido absueltos.
Dudemos pues de la imparcialidad del tribunal cúspide de la Administracion
de la Justicia andaluza. No pasa nada. 35 horas son 37 y media. Un
presidente nombrado por el ConsejoGeneral del Poder Judicial no es
imparcial de salida. ¿Alguien ha dicho algo a alguien?. Aquí manda Gila,
ganando batallas después de muerto, como don Rodrigo Díaz de Vivar.
Descabezado el indepentismo catalán, marchemos todos juntos por la
senda constitucional ,que anunció otro Borbon el siglo XIX, ha dicho sin
inmutarse la señora Sáenz de Santamaría, doña Soraya, vicepresidenta del
gobierno de España. Tanto descabezamiento que ha llevado al partido que
sostiene a su gobierno a perder 7 diputados, como los enanitos de
Blancanieves, en el Parlament y a tener que pasar al grupo mixto con los
diputados de la CUP. Un horror. ¿Que ha hecho doña Soraya?: contar las
cabezas descabezadas y seguir dando lecciones de obviedades como su
presidente de partido y de gobierno que cada vez que habla parece que
acaba de perder al tresillo en un café de Mugardos.
Sigamos pues ese sendero y nos administrarán la santa unción en el fondo
de la sima de la cueva de la Sibila, cerca de Ronda.
Plinio en su “Naturalis historia “ (7:2) nos describe al señor ministro del
Interior espécimen que pertenece por derecho propio a “otra raza de
hombres, que se conocen como Monocoli, que tienen una sola pierna, pero
son capaces de saltar con una agilidad sorprendente”. En efecto el salto
memorable de perder, teniendo 20 concejales, el Ayuntamiento de Sevilla es
antológico. El señor Rajoy, que va de acierto en acierto hacia el acabamiento
geológico, lo hizo en premio ministro del Interior. Con su energica y previsora
inteligencia saltó con un solo pie a la realización de planes de contingencia
apaleando a desarmados ciudadanos catalanes consiguiendo hacerse
famoso en el orbe entero, perjudicando la marca España, el voto del PP,
haciendo odiosa la Policia nacional y la Guardia civil en Cataluña y en más
sitios. Sus últimas actuaciones en la desproteccion rural turolense y la
detención a base de localizar dormido a Igor el ruso, son de tesis de
seguridad en Harvard. Este juez excedente, ¡bendito sea el Señor!, ha sido
parte como acusación particular personalmente o como jefe del PP sevillano en numerosos procesos de la instructora señora Alaya.
El cardenal de Retz (1675) escribió sus memorias y en ellas, a propósito de
la obediencia dice: “Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que
obedecen pierden el respeto, y despiertan de su letargo, pero de forma violenta”. Tomo la cita del artículo “Sobre el prestigio de la desobediencia”,
de Javier de Lucas. Actualizado 04.11.2017. Luces rojas . Info-libre.
Y encima hoy es la festividad litúrgica de los Santos Inocentes. Doble de
primera clase. Rojo.
Alberto Revuelta

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