La actualidad de Nicaragua: Pistas para una reflexión serena

Nacho Dueñas, 03-mayo-2018

Según describe la prensa mundial con su consabida unanimidad, una riada de estudiantes universitarios, en justa oposición a una gran medida antisocial y sin consenso, relacionada con un recorte de las jubilaciones, se echó a la calle a exigir justicia, contando con el apoyo de la Iglesia. Sin embargo, según esa prensa mundial, dichas movilizaciones se toparon con una cruenta represión, de unos 43 muertos, por parte de la policía de Ortega, el cual habría instalado una dictadura sutil, tras traicionar el ideario sandinista, corromperse y abrirse a los designios del FMI y de los empresarios.

Ahora bien, ¿habrá que creer, una vez más, las consignas mayoritarias de la gran prensa mundial? En lugar de ello, bueno sería abrir un proceso de reflexión, atar cabos y usar la racionalidad, y no la visceralidad, antes de adherirse a una u otra matriz de opinión.

Vayamos por partes, pues.

  1. Los precedentes:

            Cierto que el Ortega de 2018 no es el Ortega del contexto idealista de 1979. Sin embargo, no se pueden omitir los siguientes elementos de discernimiento:

  •             -Ortega y el FSLN, al crear y entrar en el juego partitocrático, se corrompieron, al tratarse de un juego constitutivamente corrupto. Pero en la misma medida se corrompieron quienes de ello les acusan: la oposición derechista y el MRS, ambos  de nulo peso electoral.
  •             -La escisión al sandinismo, que es el MRS (Movimiento de Renovación Sandinista), donde milita gente como Gioconda Belli, Sergio Ramírez o Ernesto Cardenal, critica, no sin buena parte de razón, la corrupción y derechización del FSLN. Sin embargo,  olvidan que ellos perdieron la votación interna contra Ortega, quien además propuso continuar la línea de izquierdas e antiimperialista.
  •             -Si bien Ortega gobernó sin oponerse al FMI ni a la derecha de su país, el MRS constituyó una alianza electoral con uno de los partidos neoliberales y de pasado somocista.
  •             -Ortega ha arrasado en las dos últimas elecciones (limpiamente, si bien con ciertas irregularidades que no habrían decidido el resultado final), no porque no sea corrupto (que lo es), ni porque se oponga a los empresarios ni al FMI (que no se ha opuesto), sino porque es la única esperanza para los pobres, pues es la única opción que, si bien muy moderadamente, toma medidas a favor de las clases populares.
  •             -Ahí están los datos del FMI sobre el crecimiento del PIB, los de la CEPAL del descenso moderado de la pobreza, y los de que la seguridad en Nicaragua es la mayor de Centroamérica.
  1. Los hechos recientes:
  • -Ante el déficit de la Seguridad Social, en un contexto de dificultades económicas en toda América Latina, Ortega plantea sanear las cuentas para mantener la gratuidad de la salud y la educación, y mantener las pensiones. Pero presenta un proyecto que, muy moderadamente, contraviene las indicaciones del FMI y de la empresa privada de su país. La causa: el plan propone que el saneamiento recaiga mayoritariamente en quien más tiene, los empresarios.
  • -Así, su medida plantea, además de una disminución del 5% del monto de las pensiones, el que los trabajadores asuman el 0,75 del aumento fiscal y, y aquí está la clave, la patronal cerca del 2,80. Es decir, que los que más tienen, paguen más. Se debe recordar que estos últimos propusieron directamente el desmantelamiento de la Seguridad Social (lo que hubiese provocado una catástrofe social semejante a la de los años 90).
  • -Por oposición a esta medida, los estudiantes se echan a la calle y habría surgido la represión. Ahora, que contra lo que Sergio Ramírez  y la prensa mundial callan, los siguientes elementos son determinantes:
    • Tales manifestaciones han sido altamente violentas. Armados de fuego real, han atacado y prendido fuego a escuelas, hospitales, centros comerciales, edificios públicos, etc.
    • Ante esto, es obligación grave del gobierno detener la espiral de violencia, sin recurrir a la represión, represión que sin duda ha existido. Pero es una frivolidad adjudicar al gobierno la autoría de las muertes en caliente, sin previa investigación, y negando u omitiendo la violencia altamente letal de las protestas.
    • Este mismo error cometió la opinión pública en Venezuela (Puente Llaguno 2002, Operación La Salida 2013, y protestas en contra de Maduro 2017), donde en caliente se acusó al gobierno, y posteriormente se demostró que la responsabilidad de los muertos recayó mayoritariamente en el bando de los manifestantes.
    • Gestionando la manifestación están, de modo confeso, la USAID, la COSEP (o patronal nicaragüense) y la jerarquía católica (históricamente coaligada a las élites sociales). ¿No provocan estos datos reflexión alguna a la opinión pública?
    • Ortega ha retirado el decreto, ha expulsado del cargo a la responsable nacional de la policía, ha anunciado una Comisión de la Verdad para esclarecer los hechos, y ha propuesto una línea de diálogo.
    • Frente a esta propuesta, la COSEP la ha rechazado, la jerarquía católica ha cuestionado las intenciones, y los manifestantes siguen en la calle, no para exigir derogar la medida ya derogada, sino para expulsar a Ortega (presidente dos veces electo), no por las urnas sino por la violencia, lo cual es delito de golpismo en cualquier país del mundo.
  1. La hipótesis:

Nos encontramos ante una nueva puesta en práctica del Golpe Suave, Revolución de Colores o Revolución de Terciopelo, teorizado por Gene Sharp, y caracterizado por el hecho de no reprimir a la gente con la violencia, sino manipularla mediante la prensa. Así se llevó a cabo, de modo exitoso o fracasado en Ucrania, Irán, Venezuela, Ecuador, Brasil, Paraguay, Honduras, Bolivia….

Los elementos que avalan nuestra hipótesis.

  • Las manifestaciones son altamente violentas, lo que la prensa omite, y en caliente y sin investigación alguna se culpa al gobierno de las muertes.
  • Tras la retirada de la medida, y el cese del responsable policial, ya en las calles, se exige la dimisión del presidente, recordemos que dos veces electos y por abrumadora mayoría (lo cual es golpismo, luego delito).
  • Detrás de los disturbios se encuentra la USAID (brazo operativo de la Casa Blanca para desestabilizar los gobiernos díscolos), la COSEP (o patronal nicaragüense) y la jerarquía católica.
  • El periodista asesinado con una herida de bala en la cabeza: a falta de investigación y aclaración concluyente, se debe recordar que disparar a la cabeza es un modus operandi de los paramilitares, dentro de las tácticas de los golpes suaves, para luego culpar al gobierno: recuérdese de nuevo Venezuela, casos de Puente Llaguno (2002) o la Operación La Salida (2013).
  • El hecho de que Nicaragua pertenezca al ALBA, núcleo duro del despertar latinoamericano (despertar que ha posibilitado que unos 100 millones de personas salgan de la pobreza, según la CEPAL). Casi todos los países con gobiernos progresistas han sufrido golpes suaves, y con libretos semejantes a los sucesos recientes de Nicaragua (al menos Venezuela, Ecuador, Bolivia, Honduras, Paraguay y Brasil).
  • ¿Alguien cree que el país centroamericano, formando parte del ALBA o núcleo duro del progresismo, iba a librarse del golpismo? ¿Y que sus élites no iban a oponerse a este pequeño esfuerzo fiscal, en un contexto de solución golpista para salvar sus privilegios?
  1. La conclusión:

            Con todos los mimbres argumentativos que hay, y a su vez sustentados por los datos aportados, es muy difícil negar la posibilidad casi absoluta de que nos encontramos ante un golpe de Estado, aunque la prensa mundial, el MRS, la Iglesia nacional y la empresa privada lo nieguen. No se puede culpar a nadie en caliente y sin previa investigación.

Ante esto, la opinión pública debe ser mucho más exigente. Y no olvidar que la prensa se inventó, según Walter Lippman, fundador del publicismo anglosajón, para fabricar el consenso. Recuérdese con Goebbels que una mentira descabellada 1000 veces repetida, se transforma en una verdad indiscutible para la gente. 

No en vano, el poeta Antonio Machado sostuvo que de cada 10 cabezas, 9 embiste y una piensa. Y Simón Bolívar que nos dominarán no con la espada, sino con el pensamiento.

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