LA GALLINA DE LOS HUEVOS DE ORO

La señora magistrada instructora de los ERE, del Real Betis, de Mercasevilla,
de la prohibición de Agustín de Foxá, ha hablado. No desde el Sinaí como
Elohim. Su voz ha resonado en entrevistas en medios selectos de la rancia alcurnia sevillana, en clubes innovadores, en universidades varias. En esos diversos teatros, con prosopon adecuado, ha puesto un paño al púlpito
para que Júpiter capitolino prestara resonancia a sus denuncias sobre la
triste condición de la Administracion de Justicia en esta sufrida pìel de toro,
con perdón de los animalistas.
Si la señora magistrada instructora de todas las causas causantes de la
búsqueda de la rectitud en Sevilla en vía penal, en lugar de una jueza de
carrera fuera Belcalis Almánzar, CadiB, actuando en iHeart Radio Music,
estaría en la carcel cumpliendo dos años de encierro, ley mordaza mediante.
Pero como es magistrada por oposición tiene bula. Hacer oposiciones en
este país da mucho de sí. Tanto que el cincuenta por ciento de los jóvenes
andaluces quiere ser funcionario. Han visto que el señor Rajoy, en el paro
tras la moción de censura del malvado y rencoroso señor Sanchez, se ha ido
a la playa de Santa Pola a ocupar su plaza de funcionario que había
abandonado, sustituto interpuesto, hace treinta y siete años. Igual que los
tres millones de parados del común que aún restan para llegar al pleno
empleo de los tiempos de don Francisco, el presunto enterrado en lugar
errado.

La señora magistrada instructora no ha dejado títere con cabeza en su
locuaz deambular por tribunas escogidas. Dixit (chispa arriba, chispa abajo):
El Consejo General del Poder Judicial está minado en su libertad e
independencia por las designaciones de sus vocales políticamente
mediadas y pactadas. Los nombramientos de cargos en las estructuras
jurisdiccionales se balancean en función de oscuras pertenencias a grupos,
sociedades, asociaciones o clanes ideológicos. Se ha engañado a ella
misma por parte de otros magistrados que le habían garantizado su
continuidad en el simultáneo cargo de magistrada de la Audiencia y de
Comisionada para agostar la instrucción EREtica. El TSJA participa de
semejantes deslices y otros que veladamente sorprenden a su señoría
ilustrísima.

La señora magistrada instructora ya había puesto a apear de un burro a su
sustituta en el Instrucción número 6 de los de la capital andaluza. Silencio
total de los superiores togados de ambas señorías. En estas recientes
intervenciones se ha despachado a modo contra el juez de refuerzo al que
ha descrito como un vago de siete suelas amigo de clubes equinos en horas
de oficina, aunque, faltaba más, almorzando con su santa esposa. Et reliqua.

La señora magistrada instructora considera que entregar la instrucción de
los casos a los fiscales, también funcionarios por oposición, es meter la
zorra en el gallinero para cuidar a las gallinas. ¡Válgame el Señor!. No podía
imaginar, abogado del común que soy, y actuando pro bono en las 3000
desde hace años, que los funcionarios de la fiscalía se trasmutarían en
zorros – y empleo a conciencia la dicción machista del RAE- para perseguir
al gallinero de los justiciables. ¿Es temerario suponer que la fiscal jefa de
esta Auđiencia ha aceptado ir a la Villa y Corte para evitarse el riesgo de tal
transmutación epigenica?.

La señora magistrada instructora acaba de hacer saber que en la instrucción
de la causa sobre el Real Betis Balompié y don Manuel Ruiz de Lopera,
el Gran Poder por medio, comprobó la desaparición de veinticinco millones
de euros y otras graves deficiencias. Olvidó decir que un auditor del Betis,
era casualmente compañero de despacho de otro auditor años ha del
mismo club y que, por la gracia sacramental reiterada, era su esposo. Pero si ha dicho que no ha leído la sentencia de la sección tercera de esta.
Audiencia que es absolutoria. Puestos a no leer es esperable que tampoco
haya leído la sentencia de trescientos folios largos sobre Mercasevilla, que
destruye punto por punto su instrucción, ni tampoco la de Agustín de Foxá
que hizo otro tanto.

Y los señores magistrados presidentes de esta Audiencia, del Tribunal
Superior de Andalucia y del Consejo General del Poder Judicial dudan sobre
cómo actuar. Por cosas mucho menos dicharacheras se han abierto
expedientes y diligencias a compañeros letrados. La igualdad de la ley para
todos suena a broma viendo lo que estamos viendo y oyendo lo que
estamos oyendo. Et sic de ceteris.

Alberto Revuelta.

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