LA TEORÍA ESTADOUNIDENSE DEL VALOR.

Publicamos la síntesis a cargo de Isabel Tello, de una carta del senador estadounidense Mr. Marco Rubio que precede  a un extenso estudio.

Cuando mis padres vinieron como inmigrantes a los Estados Unidos, encontraron una nación llena de oportunidades y posibilidades dónde la realización de un trabajo duro podría significar una “vida familiar” estable y próspera. Hoy, sin embargo, el sueño americano de la felicidad ganada está cada vez más fuera del alcance. El empleo para millones de estadounidenses regulares ha desaparecido, y con ellos las perspectivas de formar una familia y contribuir a una vida en común.

En este mercado de trabajo, se descubre que su posición es más insegura de lo que imaginé, incluso a la hora de encontrar un trabajo. Esta situación está bastante alejada de la confianza y proyectos que tenían sus predecesores. A menudo lidiamos con esta realidad a través de cómo vemos la economía, que nos

proporciona una imagen de cómo se distribuyen los recursos pero a su vez también unos datos históricos de como se crea el valor y quién lo crea.

Si la única forma de entender lo que está sucediendo en la economía es cómo el mercado de valores o el crecimiento del PIB está funcionando, posiblemente esta disminución no es tan evidente. Sin embargo, hay muchas cosas que no están funcionando de la manera en que debieran. Por ejemplo, si observamos los negocios de inversión, una de las actividades económicas más básicas del libre sistema empresarial, podemos apreciar que están disminuyendo. Como demuestra este informe, en el siglo XXI el sector empresarial corporativo estadounidense ya

no juega el papel del inversor a largo plazo que llevó a cabo a lo largo de nuestra historia.

El capitalismo estadounidense ha producido más prosperidad para más personas que cualquier sistema económico a lo largo de la historia. Este logro depende de la inversión de capital. Una menor inversión en nuestra propia productividad futura representa una falta de voluntad para construir una economía y un país que pueda sostenerse y renovarse para las generaciones venideras. Nuestros adversarios no pierden el tiempo en asegurar su propia economía futura.

Cincuenta años después de que Estados Unidos envío a un hombre a la luna como consecuencia de la audacia de nuestra ambición y la creencia en nuestro innovador potencial, China consiguió aterrizar una sonda en el lado oscuro de la luna por primera vez en la historia. China ha apostado por la innovación y la fabricación de alto valor en este siglo. Desde el punto de vista económico, nuestros competidores entienden la importancia crítica de la inversión en ellos mismos y nosotros también debemos hacerlo. Necesitamos construir una economía que pueda ver más allá de la presión en términos financieros de creación de valores a corto y medio plazo, imaginando un futuro en el que valga la pena invertir a largo plazo. Nuestro futuro, la fuerza, la seguridad y la prosperidad dependen de ello.

La disminución de la inversión empresarial y su relación con una mayor inversión empresarial y la disminución pueden resumirse a través de los hallazgos clave en este informe:

1. La disminución de la inversión empresarial representa un alejamiento de la concepción tradicional del papel de las empresas capitalistas. En el capitalismo americano, la empresa privada es la unidad fundamental de la producción económica. Históricamente, las empresas privadas han sido la principal fuente de inversión en la economía estadounidense, y la productividad económica ha sido el resultado de un sector privado de alta inversión. Sin embargo la empresa de negocios corporativos no cumple cada vez más este papel. Por primera vez, el sector empresarial corporativo no financiero gasta constantemente más en la adquisición de activos financieros que en el desarrollo de capital.

2. La teoría de la primacía de los accionistas es una de las causas que impulsan este cambio de actitud de las empresas estadounidenses respecto del papel tradicional que se espera de ellas en nuestra economía. Surgiendo del estancamiento económico de la década de 1970, la teoría de la primacía de los accionistas reorientó la comprensión de la dirección corporativa del valor económico como retorno financiero a los accionistas. Esta teoría inclina la toma de decisiones del negocio hacia el retorno rápido y predecible del dinero a los inversores en lugar de construir capacidades corporativas a largo plazo, reduce la inversión en investigación e innovación, y subestima la contribución de los trabajadores estadounidenses a la producción.

3. Una economía más orientada al desarrollo del capital por parte del sector privado sería más fiel al sistema del capitalismo estadounidense que creó una gran prosperidad en generaciones anteriores. Hay un interés público en el sector empresarial no financiero, en lugar del sector financiero o el gobierno, siendo el principal inversor en nuestra productividad futura. La productividad económica orienta la vida pública hacia el trabajo digno y determina los estándares de vida estadounidenses. Crear valor es el núcleo de lo que significa trabajar y proveer a las familias y las comunidades. Asegurar que todos los trabajadores estadounidenses tengan la oportunidad de un medio de vida productivo es una de las responsabilidades más básicas del contrato social estadounidense. Los cambios en las políticas públicas deben reflejar esto. Me gustaría que nuestros hijos encuentren en nuestra nación las mismas posibilidades y promesas

que nuestros padres tuvieron cuando llegaron aquí. Necesitamos una economía que recompense la inversión y la productividad a largo plazo. Espero que este informe contribuya a difundir estas ideas tan esenciales.

Sinceramente,

Marco Rubio, senador de Estados Unidos

Traducción y sintesis a cargo deIsabel Tello Sánchez, del  Comité René Cassin

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