Opinión del 30/07/2019

Cuando los tribunales han decidido procesar a la señora Cifuentes, antigua todo del PP de Madrid por hacer falsificar el acta de su dichoso asteroide, digo masteroide universitario engañando con  una desfachatez de chulapona de don Hilarion en la verbena de la Paloma a los diputados de la Asamblea de Madrid, es buena ocasión para recordar el elogio de Leibniz a los profesores públicos (funcionarios enseñantes en universidades públicas) aquellos que en sus enseñanzas permanecen mudos ante lo establecido, el orden de la moral y la policia.

Alberto Revuelta

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