Opinión del editor 05/02/2019

Maxim Huertas que fue ministro del gobierno de España, dimitió a los siete días de su toma de posesión porque había sido condenado por la comisión de un delito tributario del cual había reparado su deuda y cumplido la condena. Maxim Huertas era ministro de un gobierno socialista. Las derechas del Congreso pidieron su cabeza. La prensa de ídem de ídem pidieron su cabeza. La consiguieron. Ha aparecido en los Goya de Sevilla tomándose pelo a sí mismo y llamándose “breve”.

Francisco Serrano, diputado en el Parlamento en Las Cinco Llagas de Sevilla, es portavoz y jefe de filas de Vox. Este caballero fue condenado siendo juez de carrera por cometer un delito de prevaricación, uno de los más graves que puede ejecutar un magistrado. Suspendido como juez y pérdida su condición tras la condena, una interpretación benévola del Tribunal Supremo le permitió reingresar en la carrera judicial y volver a salir de ella por su pie para regresar a la política y ocupar plaza de diputado. Los partidos de derecha no han dicho ni mu. La prensa de ídem de ídem no ha dicho ni mu. Ha aparecido pidiendo que se expulse a 52.000 inmigrantes irregulares residentes en Andalucia. Va para largo.

Alberto Revuelta.

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