Opinión del editor 07/02/2019

Un fiscal de la Audiencia Nacional llamado Rubira ha cuestionado este mismo martes la imparcialidad y serenidad de los magistrados del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña para juzgar a los acusados de sedición y, en su caso, sedición si se les ponía a disposición de aquel órgano judicial en lugar de retener su enjuiciamiento en la propia
Audiencia Nacional que era donde se estaban ventilando las alegaciones de los acusados contra la competencia de ésta para juzgarles.

Los magistrados de la sala de gobierno del TSJA la tarde del mismo martes pusieron, con perdón, a pan pedir al fiscal Rubira. Es un claro ejemplo de cómo los engranajes de la Adminítracion de Justicia están preparados para soportar el juicio que en breve se
iniciará en la sala segunda del Tribunal Supremo a la que tenía cogida por detrás el senador Cosidó, del PP, aún no cesado, ni procesado.

Alberto Revuelta

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