Opinión del editor (09/01/2019)

El cardenal Barbarin, arzobispo de Lyon, compareció ayer ante un tribunal de lo criminal en dicha ciudad acusado de no haber denunciado a uno de sus curas por abuso de menores. En su declaración dejó claro que había seguido instrucciones del Vaticano quien le había obligado a callar para no provocar un escándalo a cuenta de la conducta del clérigo abusador. Los delitos en una sociedad civilizada, laica y democrática deben ser perseguidos de oficio por los policías y fiscales y juzgados por tribunales previamente designados por las leyes. Esas son las reglas de juego. Esas son las reglas  que no ha entendido ni el cardenal Barbarin ni el Vaticano. Por eso está sentado ante un tribunal correccional francés.

Alberto Revuelta

3total visits,1visits today

Esta entrada fue publicada en Actualidad. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.