Opinión del editor

Los obispos españoles se dedican con alma, vida y corazón a desterrar géneros
femeninos, escuelas donde no se equipare la religión con las matemáticas, libertades de pensamiento que no coincida con el que proponen et sic de ceteris. La democracia ha de ser rectamente entendida. El matrimonio al modo imperecedero de la tradición cristiana, pues las restantes formas de vida en pareja son disolventes. Se nos ha recordado por un trovador de hoy que “no hay pena más profunda que la de no encontrar más felicidad que la felicidad de lo pasado”. Por eso cada día tienen menos seguidores.

Alberto Revuelta
Esta entrada fue publicada en Actualidad. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.