Opinión del editor del 26/02/2020

Lejos de mi la funesta manía de pensar y solo a titulo de comentario a proposito del “no” pontificio a los viri probati en el amazónico terreno do el sinodo habitaba quisiera recordar que las vestes pontificales, cardenalicias y de ahí para abajo de los funcionarios eclesiasticos son incompatibles con las denudeces indigenas de los posibles viri. Baudelaire ya vio que esos ropajes y cambiantes sedas de las modas papales y curiales y diocesanas y parroquiales responden a “la creación del valor simbólico de la vestimenta” como fuente de y de separacion de los poderososos. No es inocente el hecho de que Hitler impusiera con empeño una censura ferrea a la prensa de la moda en Francia durante la ocupación alemana. Un argumento plausible, que dicen los matemáticos y demás científicos de la verdad única, a la hora de explicar el no de la santidad de nuestro señor Papa a ordenar de presbiteros a desarrapados indigenas sin estudios teologicos, es lo que opina Ginzburg al escribir “al llegar a cierta edad, los remordimientos los mojamos en el café del desayuno, como las galletas”. Por eso los señores cardenales tienen una muy cierta edad y escasos remordimientos, salvo los derivados de Cuetara o Fontaneda. Parece que el Papa deayuna mate. Por eso algunos purpurados y otros avioletados in partibus le quieren cismatear como Focio.

Alberto Revuelta

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