Opinión del editor del 26/12/2019

Dos de mis nietos que viven en Andalucia tuvieron papeles en la fiesta teatral de fin de año en el colegio laico del que son alumnos. El decorado del escenario lleno de astas de renos finlandeses y montañas nevadas de Austria y Suiza, con trineo incluido, se acompañaba de nenes disfrazados de Santa Claus con saquico al hombro y barriga de poliestileno. Otros llevaban una diadema verde con dos altas de reno Rojas. La música con letra inglesa ininteligible por deficiencias de megafonía anunciaba una intervencion de Trump en Oklahoma. La estulticia comercial , la deficiente educación e instrucción en escuelas, colegios y centros de enseñanza superior, está inundando de renos esta tierra de treinta y tantos grados la mitad del año y de quince como mucho la otra mitad.

Alberto Revuelta

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