Suiza y Abu Dabi se hacen de oro con sus tres minas de Huelva

Publicado en EL Confidencial

El hambre global por las materias primas -más allá del petróleo o el gas- como los minerales metálicos (cobre o zinc, entre otros) está impulsando extraordinariamente a Mina de Aguas Teñidas (Matsa). La empresa ubicada en Almonaster La Real (Huelva) que comparten al 50% las multinacionales Trafigura (Suiza) y Mubadala (Abu Dabi) ha aprovechado, en concreto, la subida en más de 1.000 dólares de la tonelada de cobre durante al pasado año (hasta el entorno de los 7.000 dólares) para disparar su beneficio neto hasta 87,5 millones. Son casi nueve veces más que un año antes (10 millones), según las últimas cuentas de Matsa enviadas al registro mercantil.

Matsa, que explota tres yacimientos subterráneos en la sierra onubense, elevó su facturación un 65% hasta 516 millones, fruto de ese alza del cobre que representa el 77% de su producción anual. El zinc, que aporta otro 22%, vio subir su cotización por encima de los 3.000 mil dólares la tonelada en el último ejercicio fiscal (octubre 2016-septiembre 2017) de la compañía andaluza. Tras este desempeño, las cuentas aprobadas el pasado mes de febrero recogen un reparto de dividendos de 81 millones a cobrar a partes iguales por las dos multinacionales socias. Matsa ha encontrado además oro en una de sus minas, como publicó El Confidencial.

CARLOS PIZÁ. SEVILLA

Junto a ello, las perspectivas son muy alentadoras para la empresa, que emplea de forma directa a 673 personas y genera un volumen de empleo total (incluyendo indirecto e inducido) de 4.000 puestos. Y ello por un motivo clave: tras invertir 48 millones de euros desde 2006 en exploración minera, Matsa ha podido identificar 86,8 millones de toneladas de mineral aún por extraer y procesar para convertirlo en concentrados de cobre o zinc. Unas reservas certificadas por la firma independiente Adam Wheeler.

Gracias a ello, la compañía que dirige la directiva estadounidense Audra Walsh ha ampliado las estimaciones temporales en relación a hasta cuándo podrá seguir operando en Huelva: por primera vez reconoce que más allá de 2030. Esta fecha era el tope que se venía manejando desde 2014. Las 22 concesiones de explotación que la Junta de Andalucía tiene autorizadas a Matsa fueron prorrogadas en 2012 por 30 años (hasta 2042). Es por todo ello por lo que la compañía ha presentado a la administración regional dos nuevos proyectos de explotación para abrir sendos yacimientos.

Conexión ferroviaria al puerto de Huelva

Serían, según ha explicado la propia Junta, dos nuevas minas en la misma comarca de la Sierra de Huelva: una subterránea (la cuarta con la que contaría Matsa, tras las actuales de Aguas Teñidas, Sotiel y Magdalena) y otra a cielo abierto. Ocuparían respectivamente 540 y 630 hectáreas. La de cielo abierto se sumaría a las otras dos grandes explotaciones mineras en operación en Andalucía: Riotinto (Huelva, donde Trafigura es el primer accionista con un 22% del capital) y Cobre Las Cruces (propiedad de la cotizada canadiense First Quantum). La Junta estima que las dos nuevas minas podrían requerir de un proceso de autorización de hasta cinco años.

La apuesta minera de Matsa se complementa con el centro de gestión y mezcla de concentrados que una filial de Trafigura (Impala) abrió hace dos años en el puerto de Huelva. El volumen de mercancía que habría que trasladar en los próximos años desde la sierra hasta la costa de la provincia ha llevado a presentar a las administraciones un proyecto de inversión de 3 millones para conectar la planta de Matsa en Almonaster con la cercana línea Huelva-Zafra y poder enviar en contenedores hasta 2.000 toneladas diarias de concentrado hasta la planta de Impala.

Las dos nuevas minas que Matsa quiere abrir en Huelva tardarían hasta 5 años en recibir el visto administrativo de la Junta, según el propio ejecutivo

Matsa, que en paralelo mantiene un enfrentamiento judicial con la Junta a cuenta de la exigencia de devolución de una ayuda de 10 millones concedida en 2009, señala en sus cuentas que el litigio está pendiente de sentencia. La Junta pide el reintegro del incentivo porque, entre otros motivos, la Intervención General de la Junta dictaminó que el proyecto apoyado se había iniciado antes de la solicitud de la ayuda. Algo que Matsa niega. Pese a ello, mantiene provisionada la cantidad de 11,7 millones (que incluye intereses) para afrontar una eventual sentencia desfavorable.

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