TRUMP TRAS TRUMP

«No soy un idiota. Incluso si el mundo se va al infierno, yo no perderé ni un centavo». 306 compromisarios ha obtenido el autor de esa frase, Trump. 232, se han decantado por Clinton.
La fortuna poseída por el primero en 2016 asciende a 4,5 mil millones de $. La fortuna atribuida a Clinton, tras la investigación exhaustiva realizada por The Washington Post a finales de 2015, asciende a 3 mil millones de $. Dos poderosos han combatido por el poder. Uno de ellos ha ganado. 59.578.823 norteamericanos han votado a Trump, un 47,5 % de quienes han acudido a las urnas. 59.786.251 lo han hecho a favor de Clinton, un 47,7% del total de ciudadanos que han votado en esta elección. Primera constatación: ha ganado un poderoso acaudalado, Trump; hubiera ganado una poderosa acaudalada, Clinton.

Periodistas, analistas, profesores, sociólogos, tertulianos de emisoras de radio y televisión cual procesiones de flagelantes medievales anuncian calamidades sin cuento una vez que comience a ejercer el poder presidencial estadounidense el candidato ganador por elección reglada en el primer país que se constituyó en democracia en Occidente.

Educado en la metodología jocista del ver, juzgar y actuar, me aplico a observar.

entre 2008 y 2011, gobierno del PSOE, el desempleo pasó del 7,95% al 25,77%. En ese periodo temporal las desigualdades entre ricos y pobres aumentaron hasta un 15,40%. Los ingresos de la población española más pobre cayeron de media anual un 14%. El 10% de la población más rica perdió un 1%. El expresidente Rodriguez Zapatero ordenó el mayor recorte del gasto social producido desde 1978, mediante un decreto publicado en mayo de 2010 y la mayor subida de impuestos en ese mismo año con un aumento de la presión fiscal de 15.000 millones de €.

entre 2011 y 2016, gobierno del PP, y gracias a las políticas de austeridad, precariedad laboral, contratos temporales y bajos salarios, la tasa de paro en septiembre de este año es del 19,3% y entre los menores de 25 años llega al 42,6%. La tasa de protección del paro supone, según las centrales sindicales, que de cada 10 parados solo 3 estén recibiendo prestaciones por desempleo. El año 2015 se cerró con un 22,1% de españoles en riesgo de pobreza. El gobierno del PP ha recortado en su tiempo en el poder, anterior a la abstención socialista, 2.800 millones de euros del sistema de ayudas a la dependencia. Gracias a tal medida 126.000 dependientes incluidos en el sistema pero sin prestaciones han muerto, aliviando presiones sociales y de tesorería. Y hay 384.000 en las listas de solicitantes de prestación.

Más allá del gobierno que esté a cargo del Estado y dado que los ricos nunca mueren, pues a efectos del capital, alguien hereda, La Razón y La Vanguardia han publicado informaciones en las que afirman que el capital en las Sicav de las grandes fortunas españolas, pese a las incertidumbres de los últimos meses, superó los 4.300 millones euros. Los informes anuales de la OCDE y de Intermon-Oxfam constatan que 20 personas españolas tienen patrimonios que, sumados, alcanzan los 115,1 mil millones de euros. Como a razón de catorce, siete es la media, cada una de ellas dispondría de 5,7 mil millones por cabeza. O sea mil y pico millones de euros más que Trump.

Me interrogo tras observar: ¿Qué calamidades mayores pueden sucederle al 22,1% de españoles en riesgo de pobreza?; ¿cómo van a cobrar menos aún los  siete de cada diez parados que no tienen tasa de cobertura del desempleo?; ¿dónde van a encontrar empleo el 42,6% de ciudadanos menores de 25 años? ¿aquí? ¿en USA en algún hotel de Trump?. ¿Tienen otra salida que morirse sin pensioncica las 384.000 personas en lista de espera de los programas de dependencia?.

Perplejo pienso: desde 2004 hemos tenidos gobiernos del PSOE y del PP, y la situación de pobres, semi pobres, pobres de solemnidad, ancianos con la pensión no contributiva, parados sin cobertura, jóvenes que ni han trabajado ni van a trabajar en mucho tiempo, ha ido deteriorándose a marchas forzadas. Sin Trump. Solos nosotros con Rodriguez Zapatero y Rajoy Bey elegidos democráticamente ambos y sus huestes. ¿ Qué más nos puede pasar, María Santísima del Mayor Dolor?.

Que venga Trump y lo vea.

Alberto Revuelta

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