Un rebaño de 600 ovejas “bomberas” se instala en la Casa de Campo de Madrid

Publicado originalmente en Publico

Su principal función será la limpieza de pastos para la prevención de incendios y la regeneración del suelo. Los animales pastarán por una superficie de 954 hectáreas entre los meses de octubre y junio.


MADRID 02/03/2019 10:43 Actualizado: 02/03/2019 16:38 MANUEL TAPIA ZAMORANO @ManuelTapiaZ
Este miércoles pasado se ha hecho realidad la promesa de la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, de que la Casa de Campo iba a contar con un rebaño de 600 cabezas de ganado lanar para contribuir a la prevención de incendios y a la regeneración del suelo.

De esta forma, el Ayuntamiento recupera una tradición al permitir que un rebaño de 600 ovejas merinas –autóctonas de la zona y las que tienen una lana de mayor calidad- se instalen en los rediles habilitados en la Casa de Campo, siempre bajo la vigilancia de un pastor experimentado.

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Las ovejas pasarán la noche en esos rediles y durante el día podrán desplazarse por una superficie de 954 hectáreas, sin que puedan acceder a las zonas delimitadas para la regeneración forestal. Para beber, el rebaño utilizará seis abrevaderos del parque situados junto al perímetro cercano a la Carretera de Castilla.

La ubicación del rebaño en la Casa de Campo, protegido como Bien de Interés Cultural, se produce tras la decisión del Área de Medio Ambiente y Movilidad de adjudicar a la cooperativa Los Apisquillos el contrato para la gestión de los pastos por un rebaño de ovejas trashumantes, entre mediados de octubre y mediados de junio, ya que en el periodo estival se agostan los pastos.

El contrato tendrá una duración de dos años, prorrogable por otros dos, en los que la cooperativa deberá abonar a la corporación madrileña la cantidad de 5.795,55 euros.

No erosionan ni contaminan el suelo
Según han informado fuentes del Área de Medio Ambiente y Movilidad, los servicios que prestará el rebaño serán, principalmente, la limpieza de pastos para la prevención de incendios y la regeneración del suelo. Una de sus ventajas es que, frente al desbroce con maquinaria, las ovejas no consumen energía y no erosionan ni contaminan el suelo.

La ganadería trashumante se remonta al Neolítico y, en la actualidad, se vuelven a utilizar los rebaños ovinos como improvisados “servicios de “bomberos” en ámbitos forestales y parques naturales en Andalucía, Comunidad Valenciana y Cataluña, así como en Alemania, Francia, Italia, California y otros Estados norteamericanos.

Otra de las ventajas de la presencia de un rebaño de forma permanente es la regeneración del suelo y el fomento de la biodiversidad. El rebaño contribuye a la regeneración del terreno gracias al estiércol de las ovejas, y a la dispersión de semillas de especies vegetales procedentes de otros ámbitos, ya que viajan en el aparato digestivo de las ovejas trashumantes.

El rebaño participará en la Fiesta de la Trashumancia que se celebra todos los años en las calles de Madrid. Además, su presencia en la Casa de Campo será un recurso educativo y cultural que acercará la naturaleza a la ciudadanía, indicaron las mencionadas fuentes. En este sentido, está previsto que se realicen actividades educativas sobre este ámbito organizadas por el Centro de Educación Ambiental de la Casa de Campo.

600 años de Concordia
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, anunció el 21 de octubre del año pasado, durante la Fiesta de la Trashumancia, la instalación de un rebaño de ovejas en la Casa de Campo de Madrid. En aquella ocasión se conmemoraron los 600 años de la Concordia entre los Hombres Buenos de la Mesta y el Concejo de la Villa.

Las ovejas, como en anteriores ediciones, atravesaron la Cañada Real que discurre por la calle de Alcalá para poner en valor el patrimonio medioambiental de la práctica de la trashumancia y de la extensa red de vías pecuarias.

Con motivo de los 25 años de la fiesta, el Ayuntamiento amplió el año pasado el recorrido habitual del rebaño y de los grupos acompañantes desde Cibeles hasta Neptuno por el paseo del Prado, y regreso a Cibeles.

Los rebaños trashumantes que participan en la fiesta vienen andando a Madrid desde las montañas de León atravesando el puerto de los Leones en la Sierra de Guadarrama.

El grupo suele estar encabezado por los mayorales y sarrujanes de las montañas de Cantabria, quienes, con sus mastines para defensa frente a los lobos, recorrían las cañadas para elegir los mejores pastos de invierno en las dehesas del sur, arrendar montaneras y espigaderos, y denunciar cualquier intrusión de las vías pecuarias.

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