Cascos completa el póquer de Aznar

Publicado originalmente en República.

Publicado: 17 de enero 2023, 19:16h

Las denuncias de ABC sobre presuntas corrupciones del ex vicepresidente del Gobierno y ex secretario general del PP Francisco Alvárez Cascos, le acaban de completar a José María Aznar un póquer de ases en la corrupción de sus pasados gobiernos sumando Cascos a los casos de Rato, Zaplana y Matas como los máximos exponentes de un negro retablo de aznarismo presidencial, que también tuvo sus cosas buenas.

Pero ahora conviene recordar estos personajes, dos ex vicepresidentes del Gobierno, Cascos y Rato, y dos ex ministros y ex presidentes de Valencia y Baleares, Zaplana y Matas (como Griñán y Chaves en Andalucía) que luego resultaron señalados por la corrupción. Y de ellos, Rato, Zaplana y Matas, tras pasar por prisión.

Y a no perder de vista las andanzas millonarias de otros dos íntimos amigos de Aznar como lo fueron Juan Villalonga y Miguel Blesa, a la hora de valorar su paso por La Moncloa que concluyó de mala manera por sus mentiras (con Bush y Blair en la foto de las las Azores) sobre la guerra de Irak y en los atentados islamistas del 11-M en Madrid.

Lo que facilitó la llegada al poder del nefasto Zapatero (‘la nación española es discutida y discutible’, dijo ZP), y la posterior y constante intromisión de Aznar en el Gobierno de Rajoy.

Así como sus largas mano (con Cayetana y MAR) contra del liderazgo de Casado en el PP y en favor de Ayuso. De la que Aznar dijo en un almuerzo privado (revelado por Raúl Del Pozo) que ‘nunca había visto en ¡los últimos decenios! más talento político que el de Isabel Ayuso’ (sic).

Y aunque son indiscutibles y a favor de Aznar los éxitos de su Gobierno en la política económica del país, también conviene recordar que su pacto con Pujol en el hotel Majestic (donde le entregó la cabeza de Vidal Cuadras), cuando Aznar presumía de hablar catalán ‘en la intimidad’, abrió de par en par la puerta de la inversión lingüística en Cataluña amén de otros favores al nacionalismo catalán.

Y ¿qué dice de todo esto Aznar? Pues nada, aunque pensará que en algún caso lo vio venir y lo dejó pasar confiando en que semejantes abusos no llegarían a los tribunales con tanta notoriedad. Pero todo esto le debería de obligar a Aznar a no alardear de su soberbia y de su tiempo pasado, que en esto de la corrupción no fue ejemplar.

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